Llegó el momento de la confianza, tenía que confiar en Ozborne, no me había fallado hasta ahora...
—¿Puedes manejar esto? —alcancé una pistola, ofreciéndosela para que la usara.
—Sí, Alfa. —la tomó, examinó el arma antes de quitar el cañón y comprobar el número de balas que contenía.
Pude ver que tomaba nota mentalmente: tendría seis eliminaciones limpias si la usaba correctamente.
Nos pusimos en marcha, acercándonos al pico más alto desde varios ángulos mientras nos dividíamos en tres pequeños