Punto de vista de Clío
Esa mañana fue una bomba tras otra. Había mucho que asimilar y considerar.
—Solo pido unos días, para que veas si te podrías imaginar criando a tu hijo aquí, Clío. Donde estaría protegido, cuidado, y tendría una manada esperando a que la dirigiera cuando yo me retire. —extendió su mano hacia mí, indicando que quería la foto de vuelta.
La coloqué en sus manos y él la guardó de nuevo en la caja fuerte, la cerró y la tapó con la pintura, era como si no existiera.
—¿Y qué hay