Punto de Vista de Elena
Tomás siempre fue mío, y yo suya. Así había sido desde niños, cuando jugábamos juntos y nuestros padres se hicieron amigos. No recordaba el momento exacto en que comenzó todo, pero él siempre estuvo a mi lado.
Tenía derecho a estar celoso y a ser posesivo, pero yo no pude decidir porque no podía cargar con cambiar la vida de todos.
No podía reprochárselo. Sus ojos lucían sombríos bajo la luz del fuego, la única que iluminaba su rostro en esa noche oscura. Llevaba la capuc