Punto de vista de Josefina
No podía dejar de imaginar al pequeño Enrique de diez años viendo morir a su propia familia ante sus propios ojos.
Un horror que nadie debería presenciar, y menos un niño pequeño e inocente.
Enrique, mi propio compañero, tuvo una infancia horrible... por culpa de mi familia.
Mi propia sangre.
La sangre que corre por mis venas es la misma que lo torturó a él.
No podía respirar... el corazón no dejaba de golpearme el pecho mientras una mezcla de ira, tristeza, odio y amo