Punto de vista de Josefina
—¡Eres una abominación! ¡No nos detendremos hasta haber eliminado a cada uno de ustedes de la faz de este planeta! —gruñó el maldito cazador, forcejeando contra sus ataduras.
Sus ojos se centraban únicamente en mamá, algo que no me sentaba bien, tampoco a Javier.
Él se movió, dando un paso amenazante hacia el cazador humano, con su aura desprendiéndose de él y volviendo la habitación aún más opresiva.
Yo era la única no Alfa en esa habitación, excepto por el humano, la