—Está bien, papá, estoy bien. Mi poder parece funcionar de manera diferente al de mamá. —intenté tranquilizarlo.
—No importa, no puedes volver a hacer eso de nuevo, nunca debes ponerte en peligro así. Ni por mí, ni por nadie.
No respondí porque no quería hacer promesas que no podía cumplir. Ese don era nuevo para mí y tampoco lo entendía, pero no lo temía. Era un regalo, una bendición y lo usaría a mi manera. No me pondría deliberadamente al borde de la muerte, pero tampoco permitiría que las pe