Punto de Vista de Tomás
La situación era un completo desastre. Sentí en mi interior el momento exacto en que murió aquel miembro de mi manada que acababa de entregar.
¿Qué más podía hacer? Héctor me tenía atrapado y él lo sabía muy bien.
Como alfa, sentía cada nacimiento y cada muerte. Una carga pesada a veces, pero parte del equilibrio natural.
Me dijeron que cada alfa lo sentía de forma distinta. Para mí fue como ver apagarse una vela, donde la suave luz de vida se volvía un pequeño hueco frío