—Oh... un paso a la vez. —se rio mientras enderezaba su espalda por completo, rodando sus ojos hacia atrás de manera juguetona.
***
—Vaya, mira esa vista. —silbó Lucas, mirando hacia las aguas claras del océano.
—La mejor del pueblo. —suspiré, mis pulmones inhalaban el refrescante aire del mar. Realmente era una vista hermosa. Ahora, sabiendo que Lucas era mi compañero, podía entender el amor que sentía mamá por papá, especialmente porque pudo alejarse de este lugar.
Le di a Lucas un recorrido r