POV de Elena
Fátima intentó dar marcha atrás un par de veces, pero cada vez quedaba clavada en el sitio por mi mirada determinada. No era momento para vacilaciones.
Me guio a través del corazón de la manada, teniendo gran cuidado de evitar que nos vieran.
Nos mantuvimos en los senderos laterales embarrados, evitando el camino principal y cruzando jardines, escondiéndonos detrás de árboles cuando miembros de la manada pasaban.
Mi estómago me dolía por tratar de mantener el ritmo, ella era rápida