Punto de vista de Héctor
—¡Sácala de aquí! —Gritó mi lobo en mi cabeza, y fue esa advertencia la que me hizo echar a correr.
Toda esa manada estaba mal, y no iba a esperar para averiguar exactamente qué había pasado con Carla a mi lado.
Mi lobo nunca retrocedía en una pelea, así que para que me diera tal advertencia, era algo que se pudiera tomar a la ligera.
Ella casi se deslizó por las escaleras mientras yo bajaba los escalones de tres en tres hacia la salida.
—¡Héctor, espera, podría ser algu