Punto de vista de Héctor
—¡Esteban, ve a los acantilados! —rugí a través del vínculo mental hacia mi beta.
—¿Qué pasa? ¿Qué está mal...?
—Carla... ella está... ¡solo ve a los acantilados! ¡Date prisa! —imprimí el peso de un mandato en mi voz, aunque en el fondo sabía que era innecesario. Esteban correría hacia los acantilados si Carla estuviera en peligro, ya la consideraba su Luna.
Mis piernas se movían al límite, mi lobo exigiendo cada paso mientras gruñía en mi mente por no dejarlo transforma