Punto de vista de Carla
Había estado en el centro médico toda la mañana y ya se acercaba la hora del almuerzo, aunque no pensaba detenerme a comer. Había demasiado que hacer.
Había revisado a cada paciente, cambiado vendajes y simplemente estar allí para ofrecerles una mano que sostener, para que no se sintieran solosa.
Elena llegó, queriendo relevarme y dejarme descansar, pero aún había mucho por hacer.
Le di un recorrido por el lugar, le mostré las salas donde estaban los pacientes menos grave