Alfa Caleb levantó la vista en dirección a su segundo al mando, no podía comprender por qué Emir se interesaba en involucrarse en decisiones tan insignificantes; esperaba que al menos le hablara de asuntos relacionados con la seguridad de su manada, problemas internos o algún tema que lo alejara de los fantasmas que rondaban su cabeza; pero, preocuparse por el destino de la criada de su pareja, solo removía en él su ira e impotencia.
- Si Astrid fue una concubina antes de… - el joven Alfa no qu