El avión aterrizó suavemente en Irlanda, lo contrario a como yo me encontraba, pues estaba muy nerviosa pensando en cómo le diría a mis padres que su única hija estaba embarazada del hombre que amaba, aunque él no quería hacerse cargo de nada y desmentia que fuera suyo. Allí mismo al salir de la terminal, subí a un taxi que me llevó hasta el domicilio donde vivían mis padres, me baje y me acerque a la puerta del adosado de mis padres, toque al timbre, abriendo la señora que se encargaba de la