Duncan se acerco a mi, mirandome muy serio cogiéndome las manos, notando que mi todo mi cuerpo estaba temblando
—¿Qué te sucede? parece que hayas visto a un fantasma — me dijo.
—- Nada, lo siento señor, solo se me ha caido la bandeja, pero lo recogeré enseguida y no volverá a suceder — le dije con las palabras temblorosas.
—- ¿Qué te sucede, niña estupida, ¿es que no sabes otra manera de llamar la atención de mi esposo? recoge eso ahora mismo y compórtate — me gritó la esposa, dándome un fuerte