Capítulo 58. Parte 3
Antonella:
Me levanto de la cama y me voy a la ducha: no hay tiempo que perder. Paso por la habitación de Marcus y está despierto. Me ve y sonríe; no puedo quitar esa bella imagen de su rostro. Si no viajamos por mi culpa, jamás me lo perdonaré. Está decidido: debo hacer algo al respecto.
—Buenos días, mamá. ¿Me puedes pasar el calendario que está en ese mueble, por favor? —me indica dónde está. Voy por él, se lo entrego y veo cómo tacha las horas que han pasado mientras dormía.
—Buenos días, m