Capítulo 57. Parte 1
Antonella:
Arrugo la frente creyendo que así detendré los gritos de Ambra, que se asemejan a los de una loca a punto de ser amarrada con una camisa de fuerza y llevada a un sanatorio mental.
—¡Eres una zorra! —exclama, totalmente histérica. Me limito a mirarla sin entender por qué me grita eso… o más bien sí, pero me considero inocente en este enredo—. Diego es mi esposo, y pronto se dará cuenta de que soy mejor que tú, te abandonará porque él me ama. Solo está un poco disgustado, pero se le pa