Capítulo 23. Parte 4
Antonella:
Me bajo a toda prisa del auto, mirando hacia todas direcciones, percatándome de que nadie me vea. En el salón, esperándome, están Marcus, Laeticia y Cinnia. Esta última, con una sonrisa que se expande por su rostro.
—Buenos días —saludo, viendo que su sonrisa se desvanece de a poco—. Si harás la misma pregunta que Diego, te diré que he tropezado.
—¿¡Con Bruno!? —reprocha, por lo que suspiro, pues sé que a ella no le puedo mentir, ya que me conoce más que yo misma.
—Se enojó porque no