Capítulo 23. Parte 3
Antonella:
Temprano por la mañana, me arreglo para ir a trabajar. Me maquillo disimulando el golpe, pero no sirve de mucho. De igual forma, no deseo faltar al colegio, así que salgo a toda prisa para tomar el autobús.
El sonido de una bocina me pone en alerta. Veo a Diego en su auto, sonriendo con alegría. Mi corazón empieza a latir enamorado, y no lo pienso dos veces, y corro hacia su encuentro.
—Buenos días, maestra, qué sorpresa verla por aquí —comenta guiñándome un ojo, para luego arrugar l