Capítulo 20. Parte 2
Diego:
Al llegar a casa de mi padre, somos recibidos por Agatha, mi madrastra, quien como siempre saluda con hipocresía. Jamás nos llevamos bien, siempre la culpé de que mis padres se separaran, y para mi suerte, va de salida y no tengo que soportar su presencia.
—¡Hola, Marcus! Pero mírate… ¡qué grande estás, por Dios! —saluda, recibiendo de él una mirada nerviosa, algo inusual en alguien tan sociable.
—Hola, Agatha —saludo con cortesía—. ¿Mi padre?
—Está en la sala —responde—. Lástima que vay