Capitulo 22. Parte 4
Antonella:
Miro a mi alrededor sin saber por dónde empezar, hasta que llego a la cocina y aprovecho para lavarme las manos. De pronto, me sorprendo riendo como una desquiciada, hasta que mi propia locura me conduce a un gran ventanal. Entonces pienso que Diego lo tiene todo en grande, incluso la casa. Frente a mí se extiende el mar, hipnotizándome con su esplendor…
Sé que Diego me observa, pero no puedo evitar estar eufórica. La verdad es que no tengo idea de si, al ver mi comportamiento casi i