Capítulo 22. Parte 3
Antonella:
Nos quedamos mirando hacia el techo, pensando en el futuro que nos espera. Pienso en que mi amor es correspondido y en lo feliz que me hace este hombre. Un quejido me despabila, lo que me da a entender que es hora de incorporarse. Diego se levanta y me ofrece su mano para ayudarme, mientras pienso en que debemos ir a la ducha.
—¿Te parece que hagamos algo loco? —pregunta de repente.
—¿A qué te refieres? —cuestiono, imaginando que nos vamos a Las Vegas a casarnos, viviendo en el mundo