ERIC
Algo no iba bien.
Cada terminación nerviosa de mi cuerpo me advertía que algo no iba como debería.
Revise mi celular en caso de que me hubiera llegado algún mensaje o algo, pero no había nada. La reunión ya estaba por terminar y lo único que quería era pararme e ir tras mi mujer.
volví a dejar el móvil sobre la mesa y me centré en el último punto de la reunión.
–Finalmente hemos concluido los temas con los camioneros –habla el encargado de marketing–. Se firmó el contrato y todo está en or