Sin vuelta atrás (4ta. Parte)
El mismo día
Málaga
Iván
Qué difícil era hablar con Camila. Pero no iba a rendirme tan fácil; insistiría hasta lograr su perdón, hasta volver a ser parte de su vida. Cada palabra suya era una pared, pero yo seguía buscando una grieta por donde entrar. Había aprendido que, a veces, amar significaba esperar el milagro con la mano en el corazón, confiando en que su amor aún pesara más que mis errores.
El silencio se alargó como una losa entre nosotros. Su mirada me confundía: no sabía si en sus oj