Sin vuelta atrás (2da. Parte)
El mismo día
Málaga
Camila
De mi familia, Andrés había sido el más apegado a mi madre; mostró empatía cuando la perdí y, sobre todo, nunca le había interesado el legado familiar. Pero todo cambió con la presión de Ramiro y la llegada de Iván: Andrés se convirtió en un peón o, mejor dicho, intentó no intervenir, jugando a la neutralidad. Yo ya no sabía qué esperar de él.
Aun así, abrió el juego: mencionó mi embarazo, mi prisa por sacar a Iván de la cárcel y dejó entrever una negociación por su c