Capítulo 28 —La ida de Cho
Geon:
Perdí completamente la noción del tiempo entre el momento en que mi padre se fue y el instante en que escuché la puerta abrirse de nuevo. Estaba sentado en el sillón, con la mirada perdida, repasando la conversación una y otra vez, como si buscara fallas, palabras que hubiera dicho de más o de menos. Ni siquiera me di cuenta de que Bon había entrado hasta que habló.
—¿Ese era el auto de tu padre? —preguntó apenas me vio, sentándose frente a mí sin esperar invitac