Capítulo 80 — Donde el amor deja de pedir permiso
Narrador:
Luego de besar a Dana para sellar así su matrimonio, ella se quedó inmóvil, como si el cuerpo le hubiera olvidado el manual básico de cómo seguir existiendo. Tenía los labios todavía tibios, el corazón golpeándole el pecho con una fuerza absurda y las manos temblándole como si acabara de sobrevivir a una caída libre.
Lo miró con una desesperación casi infantil, con esa necesidad feroz de confirmar que el mundo no se estaba burlando de e