—Quiero que te vayas —declaró borrando la sonrisa de Jenna, quien no esperó jamás que la petición se refiriera a eso y mucho menos que el hombre lo dijera de una forma tan directa—. Dijiste que harías lo que yo quisiera.
—No aplica para eso —respondió ella con rapidez en un intento por defenderse y de no dejar que sus palabras se volvieran contra sí misma, después de todo, quería permanecer en ese empleo, aun cuando tuviese que depender de ese sujeto desagradable—. Puede ser cualquier otra cosa