Noah la miró sin saber si confiar en ella, después de todo no había cumplido con su parte. Entrecerró los ojos y enarcó una ceja mientras la joven le hacía una cara que dejaba claro que cumpliría su promesa.
—¿Por qué habría de creerte? —preguntó dubitativo, sin despegar la vista de la pelirroja pero al menos ya estaba dándole su atención—. No has cumplido esta vez y eso que era una cosa sencilla.
—Porque tengo palabra, pero eso que pediste no me lo esperaba. —Se sinceró la joven enfermera y le