El sol ya había descendido cuando Isabella y Alejandro se encontraron nuevamente en sus habitaciones. El día había sido largo y las decisiones tomadas durante las reuniones pesaban sobre ellos, pero ambos sabían que aún quedaba mucho por hacer. La incertidumbre sobre el futuro no les daba descanso, pero el sentido de unidad y la determinación de no rendirse mantenían viva una chispa de esperanza en sus corazones.
A través de las grandes ventanas, la luna comenzaba a ascender en el cielo, ilumin