El ambiente en el salón de la casa Black es denso, pesado e impregnado del aroma a madera pulida, lirios caros y una hostilidad tan palpable que podía saborearla en la parte posterior de mi garganta. El calor de la chimenea me sofoca, pero el verdadero malestar viene de la mujer que está de mí a pocos metros de mí.
Camila.
Mi mirada viaja de Camila a Charlotte. Camila estaba vestida con esa facilidad casual de la riqueza extrema. Un suéter de cachemira color crema y unos pantalones de corte imp