Me tomo unos segundos antes de volver al salón, lo suficiente para recuperar la compostura después del encuentro en el tocador. Ajusto la caída de mi vestido negro, respiré hondo y cruzo la puerta como si nada hubiera pasado. La música, el murmullo de conversaciones y las risas llenan el aire, envolviéndome en un ambiente que no logra atravesar el frío que aún llevo metido en el pecho.
Mis ojos buscan de inmediato a Alexander, y lo encuentro cerca de una de las barras, acompañado de Tiffany y L