La mañana siguiente despierto lentamente, la luz del sol se filtra a través de las persianas que anoche, olvidamos terminar de cerrar cuando caímos a la cama. me remuevo cuando siento algo o alguien acariciando mi piel desnuda. El calor que siento entre las piernas me hace arquear instintivamente, y antes de que pueda procesar lo que está sucediendo, una boca cálida y húmeda se cierra sobre mi centro, chupando y lamiendo con un abandono que me hace gemir y cerrar los ojos. Mis manos se aferran