Hicimos tres clips musicales esos tres meses que la fiebre era endémica en todo el mundo. Hubert ya era el cantante más cotizado del universo, sus discos se venían por toneladas, sus videos rebosaban de likes y sus cuentas de redes sociales de seguidores entusiasmados.
Yo solamente me dedicaba a bailar en prendas muy sugerentes y minúsculas, muy sexy y sensual, mostrando todos mis encantos, meneando las caderas, lanzando mis pelos al aire, cimbreándome como una palmera azotada por un gra