Todo parecía un verdadero cuento de hadas, de la chica sencilla y pobre convirtiéndose en una reina, aunque yo en realidad era súper millonaria una de las mujeres más ricas del mundo. Sin embargo lo que más me agradaba de todo eso era la idea de convertirme en efecto, en una verdadera reina.
-Tendría que revisar la constitución política y las leyes de esa isla, para saber si realmente es posible que seas reina-, me dijo Daysi mostrándose escéptica, empero yo le reí coqueta. -Ya te mandé t