Verano del ’94
Ray.
Los restos de la noche van desapareciendo poco a poco con los primeros rayos de luz que asoman en el horizonte. Siento el cuerpo cansado y los ojos pesados, pero aquí sigo. El alcohol hizo estragos en mi cabeza, que ahora se siente aturdida, pero no importa. Busco un cigarrillo en mi cartera, pero ya no queda ninguno, solo un encendedor y una cajilla vacía.
Desde aquí puedo ver la inmensidad de la playa, ahora casi vacía, silenciosa y serena. También veo el Sunset, que