Verano del ‘94
Nando
Al terminar la noche, con los primeros rayos del sol asomando en el horizonte, sólo podía pensar en ella: en sus ojos vibrantes y su tímida sonrisa. Necesitaba hablarle, acercarme sin una barra de por medio, sin tanta gente alrededor. Tenía que buscarla y aprovechar el momento. Ahora no estaba Luis, no estaba Mery, ni nadie que se interpusiera.
Apenas terminé de lavar los vasos y acomodar las botellas mientras mis compañeros cerraban los postigones con candados, colgu