Ray
No sé por qué costaba tanto entender que nunca iba a dejar de amarlo.
Intenté olvidar, enterrar todo nuestro pasado. Creí lograrlo, pero no era así: solo dormía reprimido en algún rincón de mi corazón.
Llevaba tres días sin verlo, pero parecían mil.
Salí hacia el trabajo como cada mañana, deseando encontrarlo. Ya no podía reprimir más esto que siento; me estaba matando poco a poco. No podía engañarme más: si el pasado había vuelto, era por algo.
Poco antes de llegar al teatro lo v