Hay un temblor en su voz que no se atreve a romper el silencio, y, sin embargo, su mirada es como si intentara alcanzarme antes de que me aleje por completo, como si quisieran aferrarse a los últimos hilos invisibles que aún nos unen.
Sus ojos lo gritan todo: arrepentimiento, miedo, amor…
Ese amor suyo, tan potente y desordenado, parece envolverme por segundos, me sacude los cimientos. Durante un instante, siento que podría volver a perderme en él, que bastaría con un gesto para derrumbar mis d