Mateo, ante esa contestación, su mente se va hacía Aye, no sabe por qué en realidad. Pero así fue, él solo podía pensar que lo que quería era a ella y no la podía tener, solo rezaba porque fuera por poco tiempo más, no estaba muy seguro si iba a poder seguir si ella en verdad había dejado de amarlo. Sin contar que estaba aterrado de dejar pasar mucho tiempo, eran solo tres meses, pero había aprendido que muchas cosas pueden pasar en tan solo dos días. Y para ser sinceros, estaba muerta de miedo