Ya en la noche, cuando ya no era horario de visita Alina escuchó el sonido del picaporte y se asustó un poco. Hacía ya quince minutos que la enfermera pasó a hacer la ronda y faltaría bastante para que volviese. Su respiración comenzó a acelerarse, temía que alguien volviese a intentar dañarlos, por mas que se enteró que la persona responsable de su secuestro ya estaba bajo custodia. Podría haberse escapado, haber tenido cómplices… múltiples posibilidades cruzaron por su cabeza.
Escuchó voces d