ra el día de la boda, había gente por todo el lugar. Al final, Emily había insistido en que la boda se celebrara en su casa. Todo se veía majestuoso. La wedding planner (organizadora de boda) era extremadamente eficiente y había logrado conseguir todo lo que Alina deseaba. Las flores eran hermosas y se encontraban en mesas, sillas y decoraba todo el altar.
—Todo se ve maravilloso— comentó Emily a su nieta.
—Quedó mejor de lo que imaginé— Alina se dio la vuelta y la miró con una sonrisa.
—Alma m