Chiara:
Regresé de almorzar con los japoneses, y Adrián volvió a mi oficina.
—¿Qué tal te fue con los tacaños esos?
—Muy bien. Le dije a Ichiro que hacemos las cosas a mi manera o que se meta su negocio por el culo.
Abernathy eleva sus cejas.
—Te gusta el peligro.
—Vivir es un asunto peligroso.¿ Te encargarás de organizar la fiesta?
—Vale. ¿Tienes alguna idea de dónde te gustaría celebrarla?
—Sí...- tomé la lapicera y garabateo rápidamente una dirección. – aquí. Renta este lugar. Ellos s