47. EL INTERÉS DEL SEÑOR LÓPEZ
Ahora mismo Sofía no sabía cómo reaccionar a esa pregunta, y solo atinó a asentir con la cabeza nerviosamente. El señor López dijo eso en espera de que ella le reafirmara que jamás le mentía y sonrió al ver como ella decía que sí a las dos cosas que le preguntó. Aunque en su mente seguía dando vueltas la imagen de la bella Sofía sonriéndole feliz a Matías. Tendría que idear una forma más sutil de averiguar la verdad de sus sentimientos. Aunque ella le había dicho eso, los celos se habían apodera