151. CUANDO EL RATÓN, SE VUELVE GATO
El tono de Matías era desafiante, pero Teresa podía ver algo más en sus ojos. Sabía que él estaba atrapado entre su lealtad a la agencia y su acuerdo con ella. Pero eso no le importaba. Ella tenía un plan y estaba decidida a llevarlo a cabo, con o sin la ayuda de Matías.
—Lo que tú hagas con tu carrera es tu problema, Matías—, dijo Teresa fríamente. —Pero recuerda, tú te comprometiste conmigo. Y espero que cumplas tu parte del trato.
Matías tragó saliva, había hecho un trato con Teresa Vivald