Mundo ficciónIniciar sesiónLuchando con todas las fuerzas de su ser contra la necesidad visceral de retroceder violentamente, darle una bofetada y salir corriendo del despacho, Leila manejó la situación con cautela.
Retrocedió lentamente, un paso a la vez, zafando sus manos con un movimiento que pretendía parecer coqueto pero que en realidad era pura defensa.—Pero... ¿qué hay con Teresa? —le preguntó Leila, ladeando la cabeza y fingiendo un puchero de frustración—. Ella es tu esposa actual, Mike. Está viviend






