En sus labios se desliza una sonrisa que me derrite. La levantó y colocó sus piernas a cada lado de mi cintura.
—¿Estás lista?—le pregunto viéndola fijamente a sus ojos.
—Siempre lo estuve, Sam...
Camino con ella en brazos hasta mi habitación. Devoró su boca en todo momento, es fácil cuando ya conoces el camino. Entramos y la dejó sobre la cama, me deshago de mi camisa y vuelvo a explorar su boca, me encantan sus labios, recorro con mis manos su cuerpo y tiró de su falda, comienzo a besar su cu