ISABELLA
—No deberías estar aquí
Giré apenas el rostro cuando escuché la voz
Ezequiel estaba recostado sobre una estera, como si aquel lugar improvisado, a medio construir, fuera el sitio más natural del mundo para pasar la noche. Tenía una botella de whisky apoyada a un lado y un puro encendido entre los dedos, cuyo humo ascendía lento, difuminándose en la oscuridad.
Me observaba con una calma que resultaba… desconcertante.
Como si encontrarme ahí, a esa hora, no tuviera nada de extraño.
—No s