DAMIAN
La rehabilitación era mucho más humillante de lo que imaginé.
Durante años di por sentado algo tan simple como ponerme de pie. Nunca pensé que llegaría el día en que celebrar un paso completo se convertiría en una victoria.
Las piernas respondían. Pero no como antes. Cada movimiento exigía un esfuerzo que terminaba dejándome completamente agotado.
—Muy bien, Damián, otra vez.
El fisioterapeuta retrocedió un paso mientras yo sujetaba con fuerza las barras paralelas.
Respiré profundamente