ISABELLA
El trayecto desde el gimnasio hasta la casa transcurrió envuelto en un silencio incómodo que parecía ocupar demasiado espacio dentro del auto.
Encendí el motor intentando ignorar la presencia de Damian en el asiento del copiloto, pero era imposible. Incluso callado llenaba todo. El perfume, la tensión en su cuerpo, la forma en que mantenía la mandíbula apretada mientras miraba por la ventana… todo en él parecía cargado de algo oscuro esa noche.
Apreté un poco más las manos sobre el vol